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Cómo vivir la sexualidad plenamente y hacer que sea satisfactoria.

¡Hablemos!

Sexualidad

En el mundo de la sexualidad, incluimos todo un mundo relacional y afectivo que incluye el sexo, el deseo amoroso, los sentimientos y la relación con el otro.

Disfrutar de la sexualidad por lo tanto es algo que todos queremos, pero no es infrecuente que aparezcan dificultades para conseguir una vida sexual satisfactoria. Esto genera en las personas que las sufren sentimientos como culpa, angustia o vergüenza.

La terapia sexual es muy útil cuando hay un mal funcionamiento en las conductas sexuales.

Tipos de disfunciones

Las dificultades en la relaciones sexuales se llaman disfunciones y existen diferentes tipos con características concretas.

- Deseo: falta de deseo o rechazo a cualquier contacto sexual.
- Excitación: dificultad para llegar a un nivel de excitación adecuado que permita tener una relación sexual satisfactoria.
- Dolor sexual: el intercambio sexual es doloroso por lubricación insuficiente o a la aparición de espasmos involuntarios.
- Orgasmo: en los hombres consiste en la falta de control voluntario sobre el reflejo eyaculatorio. En las mujeres es dificultad para llegar al mismo.

¿Qué puede causar una disfunción?

Existen diferentes causas que generan una mala vida sexual, su análisis y correcta detección son fundamentales para un tratamiento eficaz.

Origen psíquico: las disfunciones pueden estar causadas por algún miedo, trauma o sentimiento de vergüenza o culpa. Son factores a tener en cuenta en el tratamiento la falta de confianza, problemas de comunicación con la pareja e incluso períodos de estrés, ansiedad o depresión.

Origen físico: por ejemplo ciertas enfermedades como diabetes o esclerosis, deficiencias hormonales, problemas en tiroides o algún otro desorden endocrino, problemas de riego sanguíneo, problemas de espalda y daños nerviosos.