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Resiliencia y adaptación al cambio.

¡Hablemos!

¿Qué es la resiliencia?

La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a situaciones adversas.

Enfrentarse a situaciones complicadas como un trauma, una tragedia, problemas familiares o fuentes de tensión permite a la persona utilizar y mejorar recursos que hasta ese momento no sabía que tenía. La resiliencia permite sacar la parte positiva en situaciones adversas.
Se trata de una capacidad que todo el mundo puede trabajar, no es un superpoder ni una cualidad extraordinaria. Es un conjunto de pensamientos y acciones que pueden ser entrenadas. Las personas con un alto nivel de resiliencia sufren y experimentan dolor como cualquier otra, pero se adaptan de manera más eficaz a las circunstancias.

¿Qué caracteriza a las personas resilientes?

Las personas resilientes suelen mantener relaciones de cariño y apoyo dentro y fuera de la familia.

Tienen una autoaceptación positiva, asumen sus virtudes y sus defectos, pero confían en sus puntos fuertes y sus capacidades. Pueden identificar cuáles son las causas de las adversidades y así intentar controlar que no se repitan.
Saben mantener la calma en situaciones de tensión y utilizar sus emociones de manera adaptativa.
Son optimistas y tienen una actitud positiva pero sin caer en la utopía o irrealidad. Empatizan de forma eficaz y entienden las emociones de los demás.
Se atreven a salir de la zona de confort para buscar nuevas oportunidades que les lleven a un bienestar mayor.

Beneficios de las personas resilientes

Trabajar la resiliencia puede ayudar a que las personas tengan una imagen más positiva de ellas mismas.

Además, mejorar la resiliencia puede permitirnos tener más éxito tanto en el desarrollo profesional como personal. La forma de afrontar los nuevos retos es más entusiasta y eso facilita el camino.
Resulta muy positivo entrenar la resiliencia porque en el terreno personal, la satisfacción en las relaciones será mejor. Esto lleva a que haya más confianza en los demás y por tanto menos margen a una alteración del estado de ánimo. Por tanto, no sólo se trata de una capacidad positiva por todos los beneficios que hemos comentado sino también por su labor de prevención.