Qué es el techo de cristal y cómo podemos romperlo

¿Ves que tus compañeros en las mismas situaciones y con las mismas competencias que tú consiguen puestos más altos? ¿Por más que te esfuerzas no ves recompensado tu trabajo y sientes como si chocaras contra algo que te impide progresar? Puede que te estés chocando contra el conocido como “techo de cristal”.

¿Sabías que según el informe de Women in Business que realiza la consultora Grant Thornton, en 2021 sólo el 31 % de las mujeres ocupan puestos directivos en todo el mundo? Si bien es cierto que es una cifra que ha ido en aumento, desde un 19% en 2004 hasta un 31% este 2021, todavía se antoja insuficiente y muestra la desigualdad que aún existe.

Parece, además, que el ritmo por el cual van mejorando ésta y otras desigualdades es muy lento. De hecho, el Instituto Europeo para la Igualdad de Género (o EIGE por sus siglas en inglés) que cada año publica un índice de Igualdad de Género, señalaba en 2020 que, si seguimos este ritmo en la carrera por acortar la desigualdad entre hombres y mujeres, nos quedan aún unos 60 años para alcanzar la igualdad en la Unión Europea.

Un poco de historia

La primera vez que se describió el término techo de cristal en 1978 fue de la mano de la consultora Marilyn Loden en Estados Unidos durante una mesa redonda sobre las aspiraciones de las mujeres (BBC Mundo 2017). En ella Loden argumentó que las mujeres no lograban ascender a puestos más elevados debido a barreras invisibles que eran culturales y no personales, como mencionaban sus compañeras.

En 1986 fue The Wall Street Journal el que en un artículo mencionaba y describía las barreras del techo de cristal. Y, posteriormente, en un estudio sobre cómo romper el techo de cristal, fueron Ann Morrison, Ellen Van Velsor y Randall P. White los que describieron el techo de cristal como una barrera, de nuevo, muy difícil de detectar que dificultaba el movimiento de las mujeres en las “jerarquías corporativas” (Murillo Ávila, J. 2019)

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Pero ¿qué es el techo de cristal?

Podríamos definir el techo de cristal como el conjunto de obstáculos que causan dificultades a las mujeres a la hora acceder a puestos más altos jerárquicamente, o directivos, dentro de las organizaciones durante su carrera profesional.

Otra definición que podemos encontrar sería “impedimento artificial y barrera invisible que se opone al acceso de las mujeres a los altos puestos de decisión y dirección de una organización, ya sea pública o privada y en cualquier ámbito”, según el Instituto Europeo para la Igualdad de Género.

Se dice que son “barreras invisibles” o de cristal porque algunos de los factores que contribuyen al techo de cristal son difíciles de detectar y no existe una limitación explícita.

Causas y consecuencias del techo de cristal en nuestra sociedad

Una vez superadas las razones que empezaron argumentándose sobre el techo de cristal como que se debía a una falta de aspiraciones personales o una carencia de formación, algunas de las causas verdaderas que sí podemos encontrar en su origen son:

  • La desigualdad en la distribución de las responsabilidades del hogar y familiares, ya que, aún hoy en día, se sigue asumiendo que será la mujer la que llevará la mayor carga del cuidado de los hijos y que, incluso, con este motivo podría llegar a la renuncia a su puesto laboral. 
  • Las posibles creencias o conclusiones a las que se llega desde el punto anterior como que la mujer entonces no podrá tener tanta dedicación a su trabajo o se ausentará más del mismo, cuando esto no tiene porqué ser necesariamente así, y que pueden estar influyendo en la contratación o el ascenso dentro de la jerarquía organizacional.
  • Una cultura organizacional muy masculinizada y, además, relacionada con una gran cesión de la vida personal para el ascenso.
  • Prejuicios o estereotipos sociales donde el liderazgo se encuentra más asociado al hombre y, por tanto, una menor inclinación a sustentar un liderazgo femenino.

Por tanto, algunas de las consecuencias para la mujer que tiene esto son:

  • Que las mujeres suelen tener trabajos más precarios, temporales o peor remunerados. Aquí podríamos hablar del conocido suelo pegajoso, que hace referencia a un modelo de empleo que va a dejar a las mujeres en puestos laborales más bajos, con mucha dificultad para moverse o promocionarse profesionalmente.
  • Menor poder adquisitivo. Muy relacionado con esto también estaría la brecha salarial, que es la desigualdad de sueldos percibidos entre hombres y mujeres que desempeñan el mismo puesto. De hecho, según el análisis de la brecha salarial de PwC con la CEOE del año 2019, cuanto mayor es el nivel de los salarios, mayor es la brecha salarial. Esto supone que se pasa de un 9,1% de brecha salarial entre los trabajadores situados en el percentil 5 de salarios (5% de los trabajadores que menos cobra), a un 16,6% en el percentil de salarios 95 (5% de trabajadores con mayores sueldos).
  • Además, debido a la carga desigual a nivel familiar, observamos que es la mujer la que en muchos casos sigue solicitando las reducciones laborales para hacerse cargo de la misma o que terminan optando más por trabajos con jornadas parciales

¿Cómo romper el techo de cristal?

En primer lugar, la tarea de romper este techo no atañe de manera exclusiva a la mujer ya que hay muchos aspectos que no están en sus manos y, además, el acabar con el mismo es una tarea de carácter colectivo que requiere de la involucración de toda la sociedad y a varios niveles como son el social, político, organizacional, educacional y personal.

Algunas maneras para poder romper el techo de cristal serían:

  1. La existencia y visibilización de ejemplos de mujeres en puestos altos y de liderazgo, desde la educación, las empresas, los medios de comunicación etc…
  2. La mentorización o el coaching por parte de mujeres líderes para impulsar a otras mujeres que están en el camino.
  3. El fomento de programas de igualdad, de conciliación y otras medidas organizacionales de flexibilidad como el teletrabajo que tanto peso ha tomado ahora con la pandemia, entre otras.
  4. Aumentar la igualdad de oportunidades dentro de las empresas, incrementando el número de mujeres en los órganos de decisión.
  5. Análisis de la cultura organizacional y promover la revisión interna por parte de las empresas, realizando evaluaciones sobre igualdad o posibles brechas de género dentro de su organización para la posterior reparación o prevención de las mismas.
  6. Establecimiento de grupos de acción que realicen el seguimiento en el cumplimiento y evolución de las medidas tomadas.
  7. Impulso desde el gobierno de medidas que permitan avanzar o que faciliten el cumplimiento de la Ley de Igualdad Efectiva entre hombre y mujeres de 2007, que iba encaminada al aumento de la participación de las personas dentro de la vida social, cultural y política de su entorno previniendo o atajando cualquier discriminación.
  8. Promover una educación en valores como la igualdad, la equidad y diversidad que acabe con los estereotipos sociales de género.

Adicionalmente y para finalizar, el romper el techo de cristal puede tener ciertos beneficios. Según el Instituto Europeo para la Igualdad de Género, el acabar con esta y otras brechas de género podría generar unas ganancias a largo plazo en la Unión Europea, estimando un ascenso del producto interior bruto de hasta un 10% para 2050.

Romper el techo de cristal también puede suponer una ventaja competitiva para las empresas y, según la Organización Internacional del Trabajo, si se promueven medidas y políticas inclusivas, la probabilidad de conseguir una mayor productividad, rentabilidad, reputación y mejorar sus resultados comerciales aumenta.

Con todo esto podemos ver la presencia del techo de cristal y otras brechas de género como la salarial muy presentes en nuestra sociedad actualmente y a lo largo de la historia, lo que nos hace entender que es algo que puede estar arraigado y que para acabar con ello nos queda camino y esfuerzo. Tampoco podemos ignorar que el cambio se está dando, y aunque más lento de lo que idealmente querríamos, sigue habiendo propuestas y medidas que nos llevarán a una mejora mayor que entre todos podemos poner en marcha. Seguimos caminando y luchando para romper el techo de cristal y otras brechas de género y poder llegar a la igualdad entre hombres y mujeres.

En TherapyChat trabajamos con profesionales, que podrán brindarte las herramientas necesarias para identificar y terminar con las barreras invisibles a las que te enfrentas en el trabajo. 

Bibliografía:

– Análisis de la brecha salarial de género en España: Identificando las causas para encontrar las soluciones (2019) CEOE y PwC.

– Women in Business (2021) https://www.grantthornton.es/perspectivas/women-in-business-2021/

– Marilyn Loden, la mujer que inventó la expresión techo de cristal (2017, 13 de diciembre). BBC Mundo.

– Murillo Ávila J. (2019, 1 de abril) ¿Qué es el techo de cristal y porqué es importante destruirlo? Concilia2.

https://eige.europa.eu/gender-equality-index/2020

https://eige.europa.eu/thesaurus/terms/1228

https://eige.europa.eu/thesaurus/terms/1395

– Más allá del techo de Cristal: Porqué las empresas necesitan a las mujeres en puestos directivos (septiembre 2019) Organización Internacional del Trabajo.

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