Laboral
27/9/2022
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Qué es la adaptabilidad laboral y por qué es importante adaptarse a los cambios

Se terminan las vacaciones y la vuelta al trabajo ya está aquí. El fin del periodo estival y el inicio de septiembre suele ser siempre una época de nuevos ciclos y nuevos comienzos, tanto a nivel personal como en el ámbito laboral. Quizá regresamos a nuestra empresa y han cambiado a la persona que, desde la recepción, nos saludaba cada mañana, la distribución de la oficina es diferente y ahora no encontramos dónde están las cosas o el equipo tecnológico ha evolucionado y tenemos que volver a adaptarnos al sistema.

Estudios de psicología empresarial refieren que, ante la aparición repentina de nuevos cambios, un 15% de los trabajadores siente rechazo y se niega a ellos, un 70% asegura tener dificultades para adaptarse al cambio por miedo o por no saber cómo sobrellevarlo y tan solo un 15% restante lo acepta con comodidad.

Negarse al cambio no quiere decir que este no esté ocurriendo o que vaya a desaparecer, por lo que es importante adaptarse a él y aprender a aceptarlo cuando sucede. Vamos a explicar en qué consiste la adaptabilidad laboral y cómo esta nos va a beneficiar para poder regresar al trabajo después del verano con predisposición a afrontar los retos que se nos pongan por delante.

¿Qué es la adaptabilidad laboral?

El cambio puede ser incómodo cuando no sabemos qué esperar de él y muchas veces viene acompañado del miedo. Si vemos que todo el sistema organizacional de nuestra empresa está cambiando fuera de nuestro control, podemos pensar que quizá nos van a despedir o que ya no vamos a saber hacer nuestro trabajo porque al haber estado de vacaciones no hemos formado parte de procesos internos que pueden haber sido importantes.

Sin embargo, la capacidad de adaptación del ser humano es muy poderosa y eso es algo que se ha demostrado a raíz de la pandemia del Covid-19, cuando todas las empresas se adaptaron a esta nueva situación y empezaron a crear protocolos de teletrabajo que, aún a día de hoy, siguen estando presentes.

La adaptación, en rasgos generales, es la capacidad que tiene el ser humano de acomodarse rápidamente a los contextos dinámicos. Cuanta mayor capacidad de adaptación tengamos, más capaces seremos de afrontar cualquier obstáculo o problema que aparezca.

En el ámbito del trabajo, nos encontramos con la adaptabilidad laboral, este término, desde la psicología, hace referencia a la capacidad del empleado de modificar sus patrones de pensamiento, comportamiento, rigidez mental y control, para ajustarse a los cambios internos que se han dado en la empresa, bien sea la adaptación a un nuevo puesto de trabajo, a un nuevo ambiente o clima laboral o incluso a la realización de tareas que nunca antes le habían sido encomendadas.

Un trabajador demostrará mayor adaptabilidad cuanto más flexible sea a la hora de responder ante los cambios del entorno y a las nuevas realidades que se presenten, realizando su trabajo mientras aporta nuevas ideas, anticipándose a los problemas que pueden ocurrir y mostrando siempre predisposición y motivación ante la búsqueda de soluciones de cualquier conflicto.

¿Por qué es importante la adaptabilidad laboral para nuestro bienestar emocional?

Uno de los mayores problemas que nos encontramos frente a un cambio es el miedo a la incertidumbre que este genera. El miedo a lo desconocido, a perder el control, a fallar en nuestras nuevas tareas o a quedar en ridículo por salirnos de nuestra zona de confort puede terminar afectando a nuestro bienestar emocional, causándonos ansiedad, estrés y problemas de autoestima.

La aparición de estrés surge debido a que la adaptación a un cambio supone un esfuerzo tanto físico, como psicológico y mental. Al principio, es normal encontrarse en una etapa de defensa en la cual queramos seguir arraigados a nuestros hábitos y estabilidad, sintiendo un rechazo por lo extraño y negándonos a aceptar que ya no vaya ser todo como antes. Sin embargo, poco a poco y a medida que cambiamos y nos adaptamos, descubrimos que podemos hacerlo, que cada vez somos más fuertes y estamos más seguros de nosotros mismos y empezamos a verlo todo como una nueva experiencia. Es por ello que, pese a que los cambios a nivel laboral suelen ser ajenos a nuestro control, podremos obtener ganancias de ellos si aprendemos a controlar la forma en la que les hacemos frente.

A continuación enumeramos una serie de razones por las cuales es importante aprender a adaptarse a los cambios, tanto para mantener un buen ambiente laboral, como para poder continuar realizando nuestro trabajo de la mejor manera posible sin que se vea afectado nuestro bienestar emocional:

  • El cambio es algo positivo y no algo a lo que tener miedo: los cambios en ningún momento deben verse como algo pasivo a lo que debemos someternos, sino que son una oportunidad de demostrar que tenemos una participación activa y optimista en las modificaciones que ocurren en la empresa, contribuyendo asimismo a la mejora de los modelos imperantes. Es decir, una persona con buena adaptación a los cambios no solo los aceptará sino que estará dispuesta a incentivar dichos cambios y a poner su creatividad al servicio de la empresa para colaborar con ella en las nuevas pautas que esta decida implementar, demostrando iniciativa y capacidad de liderazgo.
  • Nos ofrece nuevas oportunidades de aprendizaje: la flexibilidad para adaptarse a los cambios está ligada sin duda a las aptitudes para el aprendizaje. Es complicado aprender si no tenemos la flexibilidad suficiente y no estamos dispuestos a cambiar los paradigmas que tenemos arraigados. Todas las personas tenemos unas estructuras mentales (comportamientos, costumbres, pensamientos) que, con el paso del tiempo, se van asentando y volviendo cada vez más rígidas y nos cuesta más tener la mente abierta para aceptar otros patrones. Sin embargo, esforzarse para abrirse al cambio y a nuevas experiencias, incluso cuando estas aparecen de repente, puede conseguir que empecemos a dejar de verlo todo como una amenaza de perder lo que tenemos y lo veamos como una oportunidad de tener algo mejor.
  • Fomenta el crecimiento personal y la motivación: un nuevo reto siempre es una nueva oportunidad de demostrar lo que vales y de crecer y avanzar en el ámbito profesional. Encuentra tu motivación dentro del nuevo cambio y comprométete con ella para generar resultados óptimos a largo plazo. El punto de vista con el que asocies el cambio va a influir en el resultado del mismo, consiguiendo mejores resultados si ves el cambio como un reto y te adaptas a él con ilusión y optimismo.
  • Nos ayuda a tener una mentalidad más abierta y salir de la zona de confort: es importante dejar atrás las creencias limitantes, abrir la mente y crear nuevos patrones de conducta para que en el proceso de adaptación podamos generar nuevas estrategias, nuevos valores y habilidades que puedan ser de mayor utilidad que los que teníamos antes del cambio. Recuerda que la zona de confort nos ofrece la falsa seguridad de que todo está bien, pero, en realidad, aferrarse a ella no es más que un miedo inconsciente al cambio.

¿Por qué es importante la adaptabilidad laboral para la empresa?

En el sistema productivo actual en el que todo está en constante movimiento, las organizaciones suelen priorizar la contratación de personas que tengan una gran capacidad de adaptación al cambio. Por ello, la adaptabilidad laboral no es algo que dependa solo del trabajador, sino que es una capacidad que se verá reflejada en toda la estructura empresarial, desde los altos cargos hasta las posiciones más operativas. En una empresa la metodología cambia con el tiempo, las herramientas cambian, las estrategias cambian y serán las personas que mejor se adapten a esto las que conseguirán seguir formando parte de la organización.

Para las empresas, la adaptabilidad laboral será beneficiosa puesto que les permitirá asimilar con rapidez las nuevas tecnologías y, por tanto, seguir estando siempre en primera línea de mercado y tener trabajadores motivados, con pensamiento crítico, que promuevan la productividad y la creatividad. Además, serán empresas con una elevada capacidad de empatía y comunicación, que verán los cambios como oportunidades de aprendizaje, mostrarán tolerancia ante las adversidades, tendrán resistencia al estrés y a los conflictos y se anticiparán a los problemas antes de que sucedan.

Conseguir promover una flexibilidad cognitiva entre los trabajadores de la empresa puede resultar complicado. Por ello, es muy importante que la organización divulgue el concepto de  adaptabilidad como un factor positivo y adopte un plan de gestión del cambio, con el fin de adaptarse mejor a las transformaciones y los retos del sector, poniendo a disposición de sus trabajadores un equipo de psicólogos que se encarguen de ofrecer servicio a todas aquellas personas que tengan problemas de adaptabilidad.

Cuidar el bienestar emocional de los trabajadores es muy importante puesto que puede haber muchos factores personales que sean la base de estos problemas de adaptación al cambio. Por ello, son recomendables:

  • Terapias individuales para disminuir el estrés y la ansiedad.
  • Entrenamiento en asertividad o habilidades sociales para aumentar la capacidad de resiliencia y la capacidad de resolución de conflictos.
  • Técnicas de reestructuración cognitiva para fomentar la flexibilidad y evitar problemas de pensamiento.
  • Terapias de Mindfulness y atención plena para conectar con el momento presente y aceptar el cambio desde el aquí y el ahora.

Recuerda que vivimos en un mundo en el que el cambio es constante y aunque intentemos resistirnos, siempre va a aparecer en nuestra vida. Por ello, asumir el acto de cambiar de manera consciente y sin miedo, aunque en ocasiones sea complicado, es lo que nos va a permitir lograr la adaptación plena.

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